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¿Te ha pasado que al buscar ayuda profesional, no sabes por donde empezar y terminas en el consultorio de algún psicólogo que te recomendaron?
Lo cierto es que compartir tus más profundos temores o dolores, es ya de por si muy intimidante, y encima hacerlo con un desconocido, incrementa aún más la renuencia. Es una decisión que requiere de gran valentía y en muchos casos, de romper con creencias preestablecidas.
Si aun así has persistido en el objetivo de ir a terapia, seguro te habrás encontrado con palabras referentes como: “Psicoanálisis, “Terapia cognitivo-conductual”, o quizá con “Gestalt”, “Terapia Sistémica”, “Terapia Humanista”… y entonces puede que haya surgido el cuestionamiento de: ¿Acaso no todos los psicólogos hacen lo mismo?.
La respuesta es SI y NO…
SI, por que todos los psicólogos buscamos: aliviar el sufrimiento psico-emocional de la persona, promoviendo su bienestar y autonomía, y potenciando su capacidad para adaptarse de manera funcional y satisfactoria a los desafíos que presenta su vivir.
Y NO, por que cada corriente psicológica, es una lente distinta a través de la cual se mira el sufrimiento y se interviene de manera específica para la sanación y re-significación de las experiencias.
Elegir sin entender cada corriente no solo puede ralentizar tu proceso, sino que puede generar la creencia errónea de que “La terapia no funciona”, cuando en realidad lo que falló fue tu afinidad con la corriente en particular.
Ahora bien, es importante mencionar que no solo la corriente psicológica resulta en un factor determinante para el éxito de un proceso terapéutico, sabemos también que el vínculo que formas con el profesional, es indispensable y decisivo. Sentirte escuchado , seguro y comprendido es la base sobre la cual cualquier técnica empieza a funcionar.
Elegir una corriente psicológica no se trata de encontrar la "mejor" teoría en términos absolutos, sino de encontrar la que mejor hable tu idioma. Al igual que no usarías botas de montaña para correr un maratón, no tienes por qué forzarte a un enfoque que no resuena con tu forma de ver la vida o con el desafío que enfrentas hoy.
Si sientes que después de unas sesiones la conexión no fluye o el método no te hace sentido, tienes todo el derecho de preguntar, ajustar o buscar una nueva brújula. La meta no es que te adaptes a la terapia, sino que la terapia sea la herramienta que potencie tu propio proceso de sanación y autodescubrimiento.
A continuación, te comparto una tabla comparativa muy general sobre como se diferencian las corrientes principales dentro de la psicología y que puedes esperar de las sesiones.
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